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sábado, 26 de febrero de 2011

Productos

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Alimento de los dioses

Historia
Alimento de los Dioses

En torno al chocolate existen algunas incógnitas, que tienen que ver con la delgada línea que separa en ocasiones la leyenda de la historia. El origen del cacao es una de ellas, así como el significado de su nombre. En la mitología prehispánica de México existían dos dioses vinculados al cacao: Quetzalcóatl, de origen azteca, y Ek-Chuah, de origen maya.

Quetzalcóatl regaló el árbol del cacao a los hombres como recompensa por el amor y la fidelidad de su esposa, que sacrificó su vida para no develar el lugar en el que estaba escondido el tesoro de la ciudad, que le había sido confiado por su esposo. Cuenta la leyenda que la sangre de esta princesa fertilizó la tierra y allí nació el árbol del cacao, de nombre cacahuaquahitl. Su fruto era amargo, como el sufrimiento que había padecido la princesa; fuerte, como había sido ella ante la adversidad, y oscuro, como la sangre derramada.

Cultura y Costumbres en Torno al Chocolate

Recorrido por la historia, los orígenes y las leyendas del fascinante mundo del chocolate.



Los Primeros Artesanos

 
Los cronistas españoles que pisaron el Nuevo Mundo quedaron maravillados con la variedad de fórmulas que los indígenas empleaban para preparar el cacao. Se conservan relatos de la época en los que se describe con riqueza de matices las diferentes formas en que se tostaba, molía, mezclaba, disolvía, agitaba y precipitaba las preciadas habas del cacao. Precisamente en ese elaborado proceso reside la magia del chocolate.
Su forma de preparar y servir el cacao era un verdadero ritual, descrito con detalle en un documento de 1556, El conquistador anónimo. Su desconocido autor nos explica cómo los indígenas machacaban hasta hacer polvo las almendras de cacao y otras semillas más pequeñas. A continuación, con un pico, vertían los polvos en vasijas, echaban agua y removían con cucharas de oro, plata o madera. Luego, abocaban la mezcla de una vasija a otra desde lo alto para conseguir espuma e ingerían la bebida con la boca bien abierta para no dejar escapar nada.